Operar con criptoactivos y con estrategias automatizadas puede generar pérdidas. Leé esta página completa antes de depositar.
Una advertencia general
Los criptoactivos son instrumentos de alta volatilidad. Su precio puede cambiar de forma brusca en pocas horas y no existe una garantía estatal que respalde tu inversión. Podés perder parte o la totalidad del capital que destines a esta actividad.
Usar inteligencia artificial o un sistema automatizado no elimina estos riesgos. Los algoritmos trabajan con datos del pasado y con probabilidades, no con certezas. Antes de empezar, invertí únicamente dinero que puedas permitirte perder sin afectar tu vida diaria.
Los principales riesgos, uno por uno
Riesgo de mercado
Los precios pueden caer con rapidez por noticias, cambios regulatorios, movimientos de grandes tenedores o factores macroeconómicos globales. Una estrategia que funcionó en un período puede perder en otro.
Qué podés hacer: definí de antemano cuánto estás dispuesto a perder y no sobrepases ese límite, aunque el mercado parezca favorable.
Riesgo de liquidez
En momentos de mucha demanda o de pánico, puede resultar difícil ejecutar una orden al precio esperado. La diferencia entre el precio previsto y el de ejecución se conoce como deslizamiento (slippage) y puede aumentar tus costos.
Qué podés hacer: evitá concentrar la operatoria en activos con poco volumen y revisá los límites de tu estrategia.
API e integraciones
La conexión con un exchange depende de claves API. Un error de configuración, una clave con permisos de más o una caída del servicio externo pueden provocar operaciones no deseadas o interrupciones.
Qué podés hacer: habilitá solo permisos de lectura y operación, restringí por IP y revocá las claves que ya no uses.
Riesgo de contraparte y custodia
Tus fondos pueden estar en un exchange o en otro proveedor externo, que puede sufrir quiebras, hackeos, bloqueos o cambios de condiciones. Domo Rendaria no controla esas entidades.
Qué podés hacer: informate sobre la reputación y las políticas del proveedor y no concentres todo tu capital en un solo lugar.
Riesgos operativos
Los sistemas de software pueden tener errores, fallas de infraestructura o problemas de conexión. Aun con controles, una falla técnica puede demorar o impedir la ejecución de una operación.
Qué podés hacer: revisá con frecuencia el estado de tus estrategias y activá las alertas de la plataforma.
Ciberseguridad y phishing
Existen intentos de robo de credenciales, sitios falsos y mensajes engañosos que se hacen pasar por nosotros. Un acceso no autorizado puede derivar en pérdidas.
Qué podés hacer: activá la verificación en dos pasos, usá contraseñas únicas y consultá nuestra página de seguridad.
Modelos y automatización
Los robots, algoritmos y estrategias automáticas tienen límites: se basan en supuestos, pueden reaccionar tarde ante hechos inesperados y no garantizan ningún resultado. Resultados pasados no aseguran resultados futuros.
Qué podés hacer: entendé la lógica de la estrategia que activás y revisá sus resultados con periodicidad.
Disponibilidad del servicio
La plataforma puede estar temporalmente no disponible por tareas de mantenimiento, fallas o incidentes de terceros. Durante ese tiempo no podrás consultar tu cuenta ni modificar estrategias.
Qué podés hacer: no dependas de una única vía de acceso y mantené a mano los datos de contacto del soporte.
Cómo se ven estos riesgos en la práctica
Tres situaciones realistas para que entiendas qué puede pasar y qué podés hacer.
Una noche de volatilidad extrema
Un anuncio inesperado hace que varios activos caigan con rapidez mientras dormís. La plataforma puede pausar la actividad si se superan los umbrales, pero las posiciones abiertas antes de la pausa ya registran la baja y no hay forma de revertirla.
Por eso importa fijar con antelación cuánto capital asignás a cada estrategia: el límite que definís es lo que realmente te protege.
Una clave API expuesta
Compartís una clave por error en un chat o la guardás en un archivo sin protección. Si tenía permisos de más, un tercero podría operar con tu cuenta del exchange. Si habilitaste solo lectura y operación, y restringiste por IP, el daño posible es mucho menor.
Ante la duda, revocá la clave desde el exchange y generá otra. Es gratuito y lleva un minuto.
Demoras en un retiro
Pedís un retiro un viernes por la tarde y el banco lo acredita recién el martes por un feriado. No hay pérdida, pero puede coincidir con un momento en el que necesitabas el dinero.
Planificá los retiros con margen y no cuentes con fondos de inmediato para gastos urgentes.
Qué hace y qué no hace la plataforma
La plataforma sí
La plataforma no
Analiza datos de mercado de forma continua y te avisa de cambios relevantes.
Predice con certeza hacia dónde irá un precio.
Ejecuta las estrategias que activaste, dentro de tus límites.
Garantiza ganancias ni evita todas las pérdidas.
Puede pausar la actividad ante volatilidad extrema.
Asegura tu capital ni reemplaza tu decisión de cuánto arriesgar.
Te muestra costos, historial y registro de accesos.
Controla lo que pasa en los exchanges o proveedores externos.
Señales para pausar y revisar: pérdidas que superan el límite que habías definido, operaciones que no reconocés, mensajes que te piden claves o dinero, o la sensación de que estás invirtiendo para recuperar una pérdida. En cualquiera de esos casos, pausá las estrategias y hablá con tu asesor.
Riesgos regulatorios, impositivos y de moneda
Regulatorio. La normativa sobre criptoactivos en Argentina se actualiza con frecuencia. Un cambio en las reglas puede modificar qué servicios están disponibles, qué requisitos debés cumplir o qué medios de pago se pueden usar, a veces con poco aviso.
Impositivo. Las ganancias derivadas de operar con criptoactivos pueden tener consecuencias impositivas. No brindamos asesoramiento fiscal: consultá con un contador para saber cómo declarar y tributar según tu caso.
De moneda. Si depositás pesos y la plataforma opera en activos nominados en dólares o en criptoactivos, el tipo de cambio influye en el resultado final medido en pesos. Un resultado positivo en dólares puede verse reducido, o incluso anulado, por movimientos del tipo de cambio.
Emocional. Ver variaciones fuertes en poco tiempo genera estrés y puede empujar a decidir mal. Si notás que la operatoria te quita el sueño o te lleva a arriesgar más de lo planeado, es una señal clara para frenar.
Antes de empezar
Entendé la estrategia. Pedile a tu asesor que te explique qué hace, cuándo opera y qué la hace detenerse.
Fijá tu límite de pérdida. Decidí una cifra máxima y revisala cada vez que aumentes tu inversión.
Protegé tu cuenta. Activá la verificación en dos pasos y revisá los accesos periódicamente.
Controlá lo que hacés. Mirá el panel, leé los informes y pausá o ajustá la estrategia cuando lo creas conveniente.
Esta información es general y no constituye asesoramiento financiero, legal ni impositivo. Si tenés dudas, consultá con un profesional independiente.